Introducción: La Fábula que Desafía la Lógica del Tiempo En el vasto panorama del cine moderno, pocas películas han logrado capturar la fragilidad y la grandeza de la existencia humana con la misma poesía visual y melancolía profunda que El curioso caso de Benjamin Button . Estrenada en 2008 bajo la dirección del aclamado David Fincher (conocido por su estilo oscuro en Seven y Fight Club ), esta cinta representa una anomalía fascinante en su filmografía: una historia de amor épica envuelta en el realismo mágico.
El final de El curioso caso de Benjamin Button es devastador y hermoso. Cuando Daisy es ya una anciana, recibe la visita de Benjamin... pero él es ahora un niño de 5 años con demencia senil (la ironía final: su mente envejece mientras su cuerpo rejuvenece). Ella lo cuida como él la cuidó a ella al principio. En los últimos minutos, Benjamin es un bebé que muere en los brazos de Daisy, quien susurra: "En ese momento, supo quién era. Cerró sus ojos como si estuviera durmiendo".
En los Premios Óscar de 2009, obtuvo 13 nominaciones (incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor para Brad Pitt), pero solo ganó 3 (Efectos Visuales, Maquillaje y Dirección de Arte). Perdió la estatuilla principal ante Slumdog Millionaire , otra película sobre el destino y el tiempo. Advertencia: Spoilers a continuación.
Basada libremente en el cuento homónimo de 1922 de F. Scott Fitzgerald (autor de El gran Gatsby ), la película transforma una premisa fantástica —un hombre que nace con la apariencia de un anciano y rejuvenece con el paso del tiempo— en una meditación universal sobre la muerte, el destino y la aceptación. Protagonizada por Brad Pitt (en una de las actuaciones más matizadas de su carrera) y Cate Blanchett, esta obra maestra de 166 minutos no es solo una hazaña técnica de efectos visuales (por la cual ganó el Óscar a Mejores Efectos Visuales), sino un espejo emocional donde el espectador confronta su propia relación con el tiempo. La historia comienza en el Nueva Orleans de 2005, mientras el huracán Katrina se acerca. Una anciana llamada Daisy (Cate Blanchett) yace en un hospital, pidiendo a su hija Caroline que lea en voz alta el diario de un hombre llamado Benjamin Button.